Desarrollo Sostenible

El lento crecimiento económico mundial, las desigualdades sociales y la degradación ambiental que son caracteríscos de nuestra realidad actual presentan desaos sin precedentes para la comunidad internacional. En efecto, estamos frente a un cambio de época: la opción de connuar con los mismos patrones ya no es viable, lo que hace necesario transformar el paradigma de desarrollo actual en uno que nos lleve por la vía del desarrollo sostenible, inclusivo y con visión de largo plazo. Este cambio de paradigma es necesario en el caso de América Lana y el Caribe, que no es la región más pobre del mundo, pero sí la más desigual.

Si bien la desigualdad existe en todo el mundo, constuye una especial limitación para alcanzar el potencial de la región. Las brechas que se enfrentan son estructurales: escasa producvidad y una infraestructura deficiente, segregación y rezagos en la calidad de los servicios de educación y salud, persistentes brechas de género y desigualdades territoriales y con respecto a las minorías y un impacto desproporcionado del cambio climáco en los eslabones más pobres de la sociedad. Frente a estos desaos, los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas, junto con un gran número de actores de la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado, entablaron un proceso de negociación abierto, democráco y parcipavo, que resultó en la proclamación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con sus 17 Objevos de Desarrollo Sostenible (ODS), en sepembre de 2015.

El lento crecimiento económico mundial, las desigualdades sociales y la degradación ambiental que son caracteríscos de nuestra realidad actual presentan desaos sin precedentes para la comunidad internacional. En efecto, estamos frente a un cambio de época: la opción de connuar con los mismos patrones ya no es viable, lo que hace necesario transformar el paradigma de desarrollo actual en uno que nos lleve por la vía del desarrollo sostenible, inclusivo y con visión de largo plazo. Este cambio de paradigma es necesario en el caso de América Lana y el Caribe, que no es la región más pobre del mundo, pero sí la más desigual.

Si bien la desigualdad existe en todo el mundo, constuye una especial limitación para alcanzar el potencial de la región. Las brechas que se enfrentan son estructurales: escasa producvidad y una infraestructura deficiente, segregación y rezagos en la calidad de los servicios de educación y salud, persistentes brechas de género y desigualdades territoriales y con respecto a las minorías y un impacto desproporcionado del cambio climáco en los eslabones más pobres de la sociedad. Frente a estos desaos, los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas, junto con un gran número de actores de la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado, entablaron un proceso de negociación abierto, democráco y parcipavo, que resultó en la proclamación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con sus 17 Objevos de Desarrollo Sostenible (ODS), en sepembre de 2015.